-Qué mal he dormido Roule.. ¿Roule?
No estaba, lo más seguro es que se haya ido a su casa..
-¡Buh!
-¡¡Ahh!! - grité
-¿Pensabas que me había ido?
- Emmm.. Para nada..
-Yo no abandono a mis amigos
-¿Amigos? - contesté
De repente, nos miramos fijamente y veíamos que nuestras cabezas se acercaban más y más..
-Tienes una espinilla enorme en la napia
-Amm.. Sí, por eso yo también me he acercado, porque.. porque.. ¿tienes una cana?
En ese momento parecía que iba a sonar el grillo ese que sale en las películas.
-Vamos, que no te lo crees ni tu, tú lo que querías era besarme ¿eh?
-Nooo, que asco (me ha pillado) - dije
-No, dice, qué embustero que eres - contestó rapidamente
-¡Allí están!
-Oh, oh, nos han pillado - dijo Roule
Salimos corriendo de allí. Roule parecía asustada y miraba atrás fijándose en las caras de quiénes nos perseguían.
Yo tropecé y le dije que siguiera, que yo me las apañaré.
-¿Dónde estoy? ¿Y Hackett? ¿Quién es esa de allí? - dijo Roule - ¡es Tokio Muno!
Cómo gran admiradora de éste, fue a socorrerlo.
-¡Roule! ¡No vayas! ¡No es él!
-No le creo señora Muffy, usted iba con los pueblerinos..
-¡Esa no era yo!¡Era un Panenya!
-Si, ya.. No tengo 2 años señora -contestó Roule
Muffy se acercó a Tokio, la señora Muffy fue rápidamente a agarrarla. Las dos cayeron por una trampilla y Tokio se deshizo al instante.
-¿Ves cómo tenía razón?
-¡Señora Muffy! ¡Siento mucho no haberla creído! ¿¡Pero usted no estaba hospitalizada!?
-¡Tú misma lo has dicho, estaba!
-¿¡Qué le pasó!?
De repente, calleron al suelo dándose en todas las narices.
- من أنت؟ - dijo alguien
-¿Hola? - dijo Roule
-¿Ho-ho-ho-la? - dijo alguien
-No puede ser.. Es.. Es.. Un.. - continuó la señora Muffy
-¿Hola? - repitió la cosa
-Panenya.. - concluyó Muffy
-Pa-pa-pa-neya - repitió el Panenya
No se podían creer lo que había ante sus ojos, una especie de persona morada con majestuosas alas doradas y plateadas.
Los capítulos no sé exáctamente cuándo los podré publicar, lo siento.
"Hoy es siempre todavía" Antonio Machado
domingo, 29 de agosto de 2010
martes, 10 de agosto de 2010
Panenya: Capítulo 2. Problemas pueblerinos
-Pues esta es tu nueva casa, te puedes quedar hasta que tú quieras.
Hace ya tres días de que se fue mi madre. En estos tres días he estado en casa de varios vecinos, ya que Roule y sus padres acababan de volver de vacaciones por el Mediterráneo.
Las cosas no han cambiado mucho por aquí: la mujer que el día que grité sigue hablando de sus batallitas y la señora Muffy.. ¡La señora Muffy!
Saqué de mi mochila la trompeta y me fui a su casa como una bala, sin responder la típica pregunta de: ¿Dónde vas?
Me fui y ya, tenía que saber que oculta la trompeta.
Cuando llegué a su casa estaba la ambulancia en frente y ella estaba en el camión acostada y parecía que quería decir algo.
-¿¡Está bien!? ¿¡Qué ha pasado!?
-Tranquilo chico, le ha dado un ataque al corazón, pero no sabemos el motivo ya que tartamudea..
-Yo intentaré hablar con ella - contesté
-Vale, entra en la furgoneta.
-Señora.. lo siento..
-Hacke-cke-cke-ckett, ve-ve-te-te
-¿Por qué?
- An-an-an-tes-tes de-e contes-tes-tar-tar-tar-te-te a la-la pre-pre-gun-ta-ta, ¿La-la en-en-con-tras-tras-te-te?
- Sí, aquí está, ¿que quería decirme?
- Bu-bu-en-en chi-chi-co, te-te ad-advi-vierto qu-que ser u-u-no có-cómo-mo tu no-no es-es fácil, pe-pe-ro to-do-do lo-lo qu-e mu-e-e-ra-ra gra-gracias a tí, re-rena-ce-cerá. Ahora-ra ve-ve-te-te. Por-por su-su cul-cul-pa-pa est-toy-toy así..
-¿Qué quiere decir?
-No-no son-son per-person-as
-¿Me está diciendo que los del hospital no son humanos?
-Si-si-si, son..
-La conversación ha terminado, tenemos que irnos al hospital urgentemente - interrumpió el doctor
-¿Puedo ir?
-No, vete a tu casa chaval, no puedes estar aquí
-Pero..
-Adiós
Me fui a casa de Roule con una rara sensación, la de no poder haber echo nada, pero me extrañó la frase de la señora:
Todo lo que muera gracias a tí revivirá, o algo así.
Llegué a la casa y la señora Roderica, madre de Roule, me hizo por así decirlo un tipo de interrogatorio:
-¿Dónde has estado?¿Qué has hecho?¿Con quién? - preguntó
-He estado con la señora Muffy, que se la han tenido que llevar al hospital pues se encontraba en estado de shock - contesté
-Pobre.. encima de alcéimer que tenga que estar así.. Bueno, me voy al mercado a comprar carne, que no tenemos.
-Está bien - dije
(...)
-¡Guerra! ¡Guerra! ¡Esto es la guerra!
(..)
-Uf.. sólo ha sido un sueño - me dije a mi mismo
-¿Qué dices Hackett? - preguntó Roule
-Nada, estaba hablando solo
-Jajajaja, Hackett, cada día estás menos cuerdo - rió
-Bueno, a mi al menos me queda cordura - contesté
-... - salió por la puerta
-¡¡¡Mamá, Hackett me ha dicho loca!!!
La madre vino corriendo y me pegó un pescozón.
-¡Fuera de mi casa! ¡No te quiero aquí! ¡Tuve que hacer caso a la señora Botín!
-Pero señora lo puedo explicar - contesté
-¡Te he dicho que fuera!
Cogí mis cosas y salí de la casa de la que muy seguidamente salió Roule para hablar conmigo:
-Lo siento, no quería que pasara eso - dijo triste
-No es nada, me acostaré en el bosque durante el mes que queda..
-¡Guerra! ¡Guerra! ¡Esto es la guerra! - gritaron
-¿Has dicho tú eso? - dijo Roule
-¿Tú te crees que yo sería capaz de poner esa voz? Por favor.. - dije
-Entonces..
-¡Ahí está el Panenya! - dijo uno de una multitud que se acercaba más y más
-¿Qué está pasando? ¿Y qué es eso del Panenya? - preguntó Roule
-Roule ¿aprecias tu vida? - le dije
-Sí, y mucho - contestó
-¡¡Pues corre!!
No sabía por qué, pero pensé que esa muchedumbre no iba a ningún otro lado que a por mí así que lo primero que hice fue huir. Pero lo que no entiendo es por qué han mencionado a los Panenyas.
Nos dirigimos hacia el bosque para encontrar refugio durante esa noche, tenía el presentimiento de que si salíamos no íbamos a ser bienvenidos, al menos yo.
No te pierdas el tercer capitulo capítulo: Roule, Muffy y Panenya
Hace ya tres días de que se fue mi madre. En estos tres días he estado en casa de varios vecinos, ya que Roule y sus padres acababan de volver de vacaciones por el Mediterráneo.
Las cosas no han cambiado mucho por aquí: la mujer que el día que grité sigue hablando de sus batallitas y la señora Muffy.. ¡La señora Muffy!
Saqué de mi mochila la trompeta y me fui a su casa como una bala, sin responder la típica pregunta de: ¿Dónde vas?
Me fui y ya, tenía que saber que oculta la trompeta.
Cuando llegué a su casa estaba la ambulancia en frente y ella estaba en el camión acostada y parecía que quería decir algo.
-¿¡Está bien!? ¿¡Qué ha pasado!?
-Tranquilo chico, le ha dado un ataque al corazón, pero no sabemos el motivo ya que tartamudea..
-Yo intentaré hablar con ella - contesté
-Vale, entra en la furgoneta.
-Señora.. lo siento..
-Hacke-cke-cke-ckett, ve-ve-te-te
-¿Por qué?
- An-an-an-tes-tes de-e contes-tes-tar-tar-tar-te-te a la-la pre-pre-gun-ta-ta, ¿La-la en-en-con-tras-tras-te-te?
- Sí, aquí está, ¿que quería decirme?
- Bu-bu-en-en chi-chi-co, te-te ad-advi-vierto qu-que ser u-u-no có-cómo-mo tu no-no es-es fácil, pe-pe-ro to-do-do lo-lo qu-e mu-e-e-ra-ra gra-gracias a tí, re-rena-ce-cerá. Ahora-ra ve-ve-te-te. Por-por su-su cul-cul-pa-pa est-toy-toy así..
-¿Qué quiere decir?
-No-no son-son per-person-as
-¿Me está diciendo que los del hospital no son humanos?
-Si-si-si, son..
-La conversación ha terminado, tenemos que irnos al hospital urgentemente - interrumpió el doctor
-¿Puedo ir?
-No, vete a tu casa chaval, no puedes estar aquí
-Pero..
-Adiós
Me fui a casa de Roule con una rara sensación, la de no poder haber echo nada, pero me extrañó la frase de la señora:
Todo lo que muera gracias a tí revivirá, o algo así.
Llegué a la casa y la señora Roderica, madre de Roule, me hizo por así decirlo un tipo de interrogatorio:
-¿Dónde has estado?¿Qué has hecho?¿Con quién? - preguntó
-He estado con la señora Muffy, que se la han tenido que llevar al hospital pues se encontraba en estado de shock - contesté
-Pobre.. encima de alcéimer que tenga que estar así.. Bueno, me voy al mercado a comprar carne, que no tenemos.
-Está bien - dije
(...)
-¡Guerra! ¡Guerra! ¡Esto es la guerra!
(..)
-Uf.. sólo ha sido un sueño - me dije a mi mismo
-¿Qué dices Hackett? - preguntó Roule
-Nada, estaba hablando solo
-Jajajaja, Hackett, cada día estás menos cuerdo - rió
-Bueno, a mi al menos me queda cordura - contesté
-... - salió por la puerta
-¡¡¡Mamá, Hackett me ha dicho loca!!!
La madre vino corriendo y me pegó un pescozón.
-¡Fuera de mi casa! ¡No te quiero aquí! ¡Tuve que hacer caso a la señora Botín!
-Pero señora lo puedo explicar - contesté
-¡Te he dicho que fuera!
Cogí mis cosas y salí de la casa de la que muy seguidamente salió Roule para hablar conmigo:
-Lo siento, no quería que pasara eso - dijo triste
-No es nada, me acostaré en el bosque durante el mes que queda..
-¡Guerra! ¡Guerra! ¡Esto es la guerra! - gritaron
-¿Has dicho tú eso? - dijo Roule
-¿Tú te crees que yo sería capaz de poner esa voz? Por favor.. - dije
-Entonces..
-¡Ahí está el Panenya! - dijo uno de una multitud que se acercaba más y más
-¿Qué está pasando? ¿Y qué es eso del Panenya? - preguntó Roule
-Roule ¿aprecias tu vida? - le dije
-Sí, y mucho - contestó
-¡¡Pues corre!!
No sabía por qué, pero pensé que esa muchedumbre no iba a ningún otro lado que a por mí así que lo primero que hice fue huir. Pero lo que no entiendo es por qué han mencionado a los Panenyas.
Nos dirigimos hacia el bosque para encontrar refugio durante esa noche, tenía el presentimiento de que si salíamos no íbamos a ser bienvenidos, al menos yo.
No te pierdas el tercer capitulo capítulo: Roule, Muffy y Panenya
jueves, 22 de julio de 2010
Panenya: Capítulo 1. Pequeño hombre del bosque
Prólogo: ¿Qué es Panenya?
Este era un lugar tranquilo y pacífico, hasta que llegó él.
Todos en Villa Caracoles decían que Panenya era un ser mítico que podía entrar en el cuerpo de una persona y hacer de todo con su cuerpo. Pero eso sí, si el cuerpo moría, él también lo haría.
Bueno, ya os he contado qué es Panenya, pero no sabéis que ha pasado para que yo tenga tanta emoción en escribir estos textos.
Perdona por si no me he presentado, soy Hackett, tengo 14 años y aquí empieza mi historia.
Todos los martes, voy a casa de la señora Muffy a darle las medicinas, que aunque eran pocas, necesitaba un poco de compañía ya que tenía alcéimer y la mayoría de las cosas no las recordaba de un día para otro.
Uno de esos martes fui a su casa a darle las medicinas.
Cuando entro siempre pregunta lo mismo:
-¿Quién eres?
- Soy Hackett señora Muffy..
-¿Señora Muffy? ¿Y esa quién es? ¿No me estarás poniendo los cuernos? ¿Eh, Roberto? Que hoy la tenemos.
-Señora, yo soy Hackett y usted es la señora Muffy
-Jajaja, si tengo nombre de dibujo animado
-(Mira como sí se acuerda de lo que le interesa a la vieja) Sí, jaja.. (Pues a mí me ha hecho una gracia).
-Bueno, bandido, vete o llamo a la policía.
-Señora, vengo a darle las medicinas.. - contesté
-Vale, pero cómo me hayas puesto algún sedante o algo de eso..
-Pues al final habrá que dárselo para que se calle.. - me dije a mí mismo
-¿Que dices jovencito?
-Tome, aquí tiene..
-Gracias, ¿cómo decías que te llamabas Roberto?
-Hackett - contesté
-El nombre tuyo.. tiene un significado precioso..: pequeño hombre del bosque. - dijo asombrada - Dicen que los que poseen ese nombre se comunican con la naturaleza y con los Panenya..
-Señora.. ¿usted que es, una maruja o una enferma de alcéimer? - contesté bruscamente
-¿Estoy enferma? - dijo tristemente - Pues tú me ayudarás a recordar
-No soy mago señora
-Lo dudo..
-¿Pero usted está loca?
-Jajaja, me estaba quedando contigo, - rió - dicen que los pequeños hombres del bosque pueden curar cualquier enfermedad con la ayuda de un Panenya.
-Señora, que eso es un cuento de niños - repliqué
-¡No! Yo he visto uno.. era enorme, tenía aspecto medio humano medio de pájaro - dijo
-¿Y usted tiene alcéimer? Yo creo que tiene cuentitis..
-Hijo, tendré poca memoria, pero me acuerdo de lo más importante hasta ahora, ¿quién dice que dentro de unos días me acordaré de eso? Por eso te lo digo, a lo mejor hay cura para esta enfermedad y posiblemente esa cura son los Panenya.
-Señora, estamos en el siglo XXI, ¿cómo narices cree que me voy a tragar eso?
-Estamos en Alemania en un pueblo rodeado de bosques, ¿por qué no es posible?
-Pero.. Bah, está bien, haré lo que pueda, pero explíqueme lo que quiera que haga para que usted recuerde - dije en un tono desinteresado
-Ve al bosque cuando caiga el sol, allí encontrarás una trompeta escondida donde la gente algunas veces se mete, pero lo hace por error y en realidad no quiere.
-No entiendo nada, bueno, voy a ver ese sitio o lo que sea..
-Adiós chico, ¿vienes mañana?
-Si puedo si, si no el martes - dije acercándome a la puerta de salida
-Mañana mejor, ¡encuentra eso! - gritó
-Está bien - dije cerrando la puerta
Fui a mi casa y cogí los bártulos para investigar ese sitio.
Llegué a aquel lugar oscuro y vi algo moviéndose entre la maleza, que resultó ser el viento.
De repente se oyó un aullido. Y a continuación oí voces en mi interior.
Pero no me asusté, seguramente eran alucinaciones del miedo que tenía.
De repente vi que una sombra se acercaba más y más.
Esa sombra saltó hacia a mí.
Me arañó toda la cara y le di con un palo que había al lado mía y quedó inconsciente.
Era un lobo y de su boca asomaba algo brillante.
Me apoyé sobre su lomo para agacharme y ver que era lo que tenía aquel peculiar animal dentro de la boca.
Lo que me imaginaba, una trompeta, como dijo la señora Muffy:
Ve al bosque cuando caiga el sol, allí encontrarás una trompeta escondida dónde la gente algunas veces se mete, pero lo hace por error y en realidad no quiere.
La boca del lobo.. la señora Muffy llevaba razón, pero lo veo como una posible casualidad.
De repente, unas yerbas rodearon y apretaron al lobo hacia dentro de la tierra hasta que lo rodearon por completo y lo metieron bajo tierra.
Asustado, me fui a mi casa, dónde estaba mi madre, llevándome la trompeta conmigo.
Pero allí no había casa ni nada, mi casa se había reducido a cenizas.
De repente alguien me cogió por dentrás, era mi madre.
-Hijo, lo siento, no pude hacer nada para impedirlo..
-¿Ahora qué haremos? - contesté llorando
-Yo iré a Asia con tu padre, tu te quedarás con los padres de Roule hasta que consigamos dinero para el trayecto y llevarte con nosotros. Ya que todo el dinero que hemos ahorrado durante años, se ha quemado..
-¡Nooo! No quiero quedarme aquí y menos con esa psicópata - gritó
-Seguro que te gusta, pero lo quieres encubrir..
Resonó una risa por todo el pueblo que despertó a una vecina enfurecida.
-¡Niño, cállate, a ver si tomas ejemplo de las personas mayores! ¡Todos los niñatos sois igual de idiotas hoy en día! ¡Cuándo yo era pequeña..!(...)
Todos los martes y jueves un nuevo capítulo, el próximo se titula:
Problemas pueblerinos
Este era un lugar tranquilo y pacífico, hasta que llegó él.
Todos en Villa Caracoles decían que Panenya era un ser mítico que podía entrar en el cuerpo de una persona y hacer de todo con su cuerpo. Pero eso sí, si el cuerpo moría, él también lo haría.
Bueno, ya os he contado qué es Panenya, pero no sabéis que ha pasado para que yo tenga tanta emoción en escribir estos textos.
Perdona por si no me he presentado, soy Hackett, tengo 14 años y aquí empieza mi historia.
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Todos los martes, voy a casa de la señora Muffy a darle las medicinas, que aunque eran pocas, necesitaba un poco de compañía ya que tenía alcéimer y la mayoría de las cosas no las recordaba de un día para otro.
Uno de esos martes fui a su casa a darle las medicinas.
Cuando entro siempre pregunta lo mismo:
-¿Quién eres?
- Soy Hackett señora Muffy..
-¿Señora Muffy? ¿Y esa quién es? ¿No me estarás poniendo los cuernos? ¿Eh, Roberto? Que hoy la tenemos.
-Señora, yo soy Hackett y usted es la señora Muffy
-Jajaja, si tengo nombre de dibujo animado
-(Mira como sí se acuerda de lo que le interesa a la vieja) Sí, jaja.. (Pues a mí me ha hecho una gracia).
-Bueno, bandido, vete o llamo a la policía.
-Señora, vengo a darle las medicinas.. - contesté
-Vale, pero cómo me hayas puesto algún sedante o algo de eso..
-Pues al final habrá que dárselo para que se calle.. - me dije a mí mismo
-¿Que dices jovencito?
-Tome, aquí tiene..
-Gracias, ¿cómo decías que te llamabas Roberto?
-Hackett - contesté
-El nombre tuyo.. tiene un significado precioso..: pequeño hombre del bosque. - dijo asombrada - Dicen que los que poseen ese nombre se comunican con la naturaleza y con los Panenya..
-Señora.. ¿usted que es, una maruja o una enferma de alcéimer? - contesté bruscamente
-¿Estoy enferma? - dijo tristemente - Pues tú me ayudarás a recordar
-No soy mago señora
-Lo dudo..
-¿Pero usted está loca?
-Jajaja, me estaba quedando contigo, - rió - dicen que los pequeños hombres del bosque pueden curar cualquier enfermedad con la ayuda de un Panenya.
-Señora, que eso es un cuento de niños - repliqué
-¡No! Yo he visto uno.. era enorme, tenía aspecto medio humano medio de pájaro - dijo
-¿Y usted tiene alcéimer? Yo creo que tiene cuentitis..
-Hijo, tendré poca memoria, pero me acuerdo de lo más importante hasta ahora, ¿quién dice que dentro de unos días me acordaré de eso? Por eso te lo digo, a lo mejor hay cura para esta enfermedad y posiblemente esa cura son los Panenya.
-Señora, estamos en el siglo XXI, ¿cómo narices cree que me voy a tragar eso?
-Estamos en Alemania en un pueblo rodeado de bosques, ¿por qué no es posible?
-Pero.. Bah, está bien, haré lo que pueda, pero explíqueme lo que quiera que haga para que usted recuerde - dije en un tono desinteresado
-Ve al bosque cuando caiga el sol, allí encontrarás una trompeta escondida donde la gente algunas veces se mete, pero lo hace por error y en realidad no quiere.
-No entiendo nada, bueno, voy a ver ese sitio o lo que sea..
-Adiós chico, ¿vienes mañana?
-Si puedo si, si no el martes - dije acercándome a la puerta de salida
-Mañana mejor, ¡encuentra eso! - gritó
-Está bien - dije cerrando la puerta
Fui a mi casa y cogí los bártulos para investigar ese sitio.
Llegué a aquel lugar oscuro y vi algo moviéndose entre la maleza, que resultó ser el viento.
De repente se oyó un aullido. Y a continuación oí voces en mi interior.
Pero no me asusté, seguramente eran alucinaciones del miedo que tenía.
De repente vi que una sombra se acercaba más y más.
Esa sombra saltó hacia a mí.
Me arañó toda la cara y le di con un palo que había al lado mía y quedó inconsciente.
Era un lobo y de su boca asomaba algo brillante.
Me apoyé sobre su lomo para agacharme y ver que era lo que tenía aquel peculiar animal dentro de la boca.
Lo que me imaginaba, una trompeta, como dijo la señora Muffy:
Ve al bosque cuando caiga el sol, allí encontrarás una trompeta escondida dónde la gente algunas veces se mete, pero lo hace por error y en realidad no quiere.
La boca del lobo.. la señora Muffy llevaba razón, pero lo veo como una posible casualidad.
De repente, unas yerbas rodearon y apretaron al lobo hacia dentro de la tierra hasta que lo rodearon por completo y lo metieron bajo tierra.
Asustado, me fui a mi casa, dónde estaba mi madre, llevándome la trompeta conmigo.
Pero allí no había casa ni nada, mi casa se había reducido a cenizas.
De repente alguien me cogió por dentrás, era mi madre.
-Hijo, lo siento, no pude hacer nada para impedirlo..
-¿Ahora qué haremos? - contesté llorando
-Yo iré a Asia con tu padre, tu te quedarás con los padres de Roule hasta que consigamos dinero para el trayecto y llevarte con nosotros. Ya que todo el dinero que hemos ahorrado durante años, se ha quemado..
-¡Nooo! No quiero quedarme aquí y menos con esa psicópata - gritó
-Seguro que te gusta, pero lo quieres encubrir..
Resonó una risa por todo el pueblo que despertó a una vecina enfurecida.
-¡Niño, cállate, a ver si tomas ejemplo de las personas mayores! ¡Todos los niñatos sois igual de idiotas hoy en día! ¡Cuándo yo era pequeña..!(...)
Todos los martes y jueves un nuevo capítulo, el próximo se titula:
Problemas pueblerinos
domingo, 18 de julio de 2010
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